Las claves del masaje tántrico perfecto

El masaje tántrico tiene una diferencia fundamental con el masaje erótico, y es que el primero tiene como finalidad la conciencia del cuerpo, relajarse y disfrutar sin esperar un “final feliz”. Es una experiencia que despierta nuestra energía sexual, canalizándola por todo el cuerpo, donde el placer no es el fin sino el medio para despertar los sentidos. Por eso es importante cuidar cada uno de los elementos que intervienen en un masaje tántrico para que el placer sea máximo.

La habitación

Es fundamental crear un ambiente adecuado para la ocasión, que transmita intimidad. La decoración, luces bajas, temperatura suave y música relajante te ayudarán a que te sumerjas de lleno en esta experiencia y desconectes de tu rutina diaria. Es momento para disfrutar de tu masaje tántrico.

Aceites para masajes

Se emplea aceite en los masajes tántricos porque, además de suavizar la piel y facilitar el masaje, se consigue una mayor relajación de los músculos. Además, estos aceites no se escogen al azar, ya que sus esencias y propiedades desempeñan un papel importante en un buen masaje tántrico. Hay que cuidar hasta el más mínimo detalle, por lo que se prepararán los aceites en función del masaje que elijas.

 

Movimientos y técnicas

Como en todo tipo de masaje, la persona que da un masaje tántrico es una profesional que se encargará de tratar tu cuerpo acorde a una serie de técnicas. Además de recorrer todo tu cuerpo con caricias suaves y relajantes, la masajista podrá estimular tus genitales para hacer fluir tu energía sexual y entres en estado de conciencia y meditación a través del placer.

Dí lo que quieres

No dudes en comentar tus preferencias para que el masaje tántrico sea perfecto para ti. Tú decides el tipo de masaje que te apetece y la masajista que te lo dará. Aunque lo ideal es no tener expectativas, es inevitable que haya alguna. Cuéntanos qué tienes en mente para que tu masaje sea perfecto.

Relajación

El estrés y las preocupaciones quedan fuera de tu masaje tántrico. Es recomendable darse un baño caliente antes de comenzar para relajarse al máximo y estar más receptivo. Además, recuerda que la finalidad de este masaje es la conciencia del cuerpo y disfrutar de ese momento. El resto puede esperar.